La peatonal o la central es un sitio que visitaba con mi abuelita Palmi; ella murió cuando yo tenía  7 años, pero la recuerdo como si estuviera aún aquí.

Me enseñó tantas cosas y todavía recuerdo el aroma del café que me hacía y el pan que horneaba ,era delicioso. Palmira era una mujer muy noble y esplendida con los demás. Siempre fue precavida con las compras, era experta en encontrar gangas y eso se lo enseño a mi mamá. Por eso cuando iba de shopping con mi mamá, siempre me decía : «Irene, a veces se puede comprar eso pero a veces no» y yo me molestaba.

Íbamos a La Central y yo torcía la cara cual chiquilla malcriada pero igual me compraban cosas y al final nadie se enteraba de dónde eran ni cuánto costaban. Empezó a convertirse en algo divertido comprar piezas de bajo costo que a la hora de usarlas se vieran muy elegantes, definitivamente que todo es gusto y actitud.

Por eso hablo de tener los pies sobre la tierra, con eso me refiero a ser humilde, a vivir nuestra realidad con orgullo y la frente en alto.

Todos en algún momento hemos querido aparentar por pena o qué dirán. En mi camino me enseñaron a vivir mi realidad,  cara de yeyé y bolsillo en construcción,  jajajaja.

Por eso les comparto parte de mi vida, para inspirarlos a ser ustedes mismos, con las herramientas que tienen y otras que irán recogiendo en el camino. Desafíen lo común, no crean en tonterías y dejen que los demás piensen y digan lo que quieran, al final es problema de ellos. La vida pasa, aprovéchala y vive con los pies sobre  la tierra sin quitarte tu esencia, tu actitud, y de vez en cuando, sin quitarte los tacones.

Besos,

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